Posteado por: Rafa "Corfú" | 6 octubre, 2018

Parte Final: El regreso.

Esto se acaba. Desde aquel lejano 28 de abril que salí de Benalmadena, llegó la hora del regreso a casa. Y no fue un momento grato. Durante las ultimas semanas había ocultado a mis acompañantes, y buenos amigos, la decisión tomada: El Corfú volvía a casa para su venta y mi retirada de todo este mundillo que me ha absorbido los últimos 17 años. De los motivos de tan drástica decisión ya os di cuenta en estas páginas, en el apartado “Despedida“, por lo que no ha lugar a repetirme en las motivaciones. Solo cabe añadir que desde final de julio, que asumí lo inevitable, lo mantuve en secreto, con el único fin de no empañar las vacaciones y disfrute de estas personas, a pesar que sin duda percibían mi estado anímico…  Pero llegado el momento, solo cabía afrontar el difícil proceso, que empezaba justo aquí, en Corfú, donde hace muchos años, 1995, también empezó, aun sin saberlo entonces, ésta peculiar aventura que han sido los Corfú I, II y III. Por tanto no había mejor lugar para iniciar el viaje final del Corfú, que me dispongo a relataros…

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Corfú, tenemos que despedirnos, pero solo por ahora…

Rodete de bomba de agua de refrigeración

El 19 de agosto, una vez desembarcados los últimos acompañantes, inicio el largo tránsito desde Corfú hasta Málaga, unas 2.000 millas, amenizadas con el clásico meteo inestable propio del final del verano Mediterráneo.

Al amanecer parto apurando las ultimas horas de buen tiempo, ya que se prevé un considerable empeoramiento del meteo. Pero no empieza con buen pie la ruta… A las pocas horas de salir detecto una subida de la temperatura del motor con el que navego en las primeras horas de la mañana ante la ausencia de viento. Como la mar está algo agitada, decido regresar a Corfú para tomar un fondeo protegido donde poder investigar la avería. El resultado era el previsible: el rodete de la bomba de agua estaba destrozado, aun cuando le restaban un buen numero de horas de uso para el cambio. Es de “nitrilo”, material que he podido constatar es mucho menos fiable que los tradicionales de goma. Fácil reparación, llevando el imprescindible repuesto a bordo. Para medio día estoy de nuevo en marcha, ahora ya sí con un buen viento para la vela.

Rápido desarrollo de un frente muy activo.

Mi intención inicial era saltar directamente las 275 millas, dos días y medio, que separan Corfú de la costa este de Sicilia, saltándome así la “suela de la bota” italiana. Pero las condiciones empeoran mas rápidamente de lo previsto, por lo que 24 horas después de la salida, a mitad de camino, opto por desviarme a Rocella Ionica, puerto bien conocido en la citada bota. Y la decisión no pudo ser mas acertada, ya que los siguientes cinco días he de quedarme en puerto viendo pasar frentes y tormentas muy virulentas.

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Pasando el tiempo…

Los frentes se alternan con breves claros, que aunque no me permiten continuar mi ruta, al menos, si me dejan hacer un poco de turismo, darme un baño en la espectacular, y desierta, playa junto al puerto o hacer algo de ejercicio. La recolecta de chumbos entre las muchísimas chumberas de la zona también me entretiene en los ratos muertos…

Este puerto, en la Calabria italiana, estuvo durante años abandonado, por lo que era visita obligada al pasar por esta zona del Jónico norte ya que no había que pagar. La pega era que la bocana estaba aterrada y la entrada era bien peligrosa. Desde 2016 ya se encuentra explotado por una empresa y debidamente mantenido, dragado y cobrado…

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Chumbos maduritos…!!!

La parte buena es que en Italia, los días de espera se hacen mas llevaderos con su buena comida… Sin tener que ir muy lejos, el restaurante del puerto y sus pizzas por “metros” hacen la espera mas llevadera… No es lo único que se puede disfrutar en la zona. Obviamente la pasta, como en toda Italia y en especial en el sur, es espectacular.

Pero después de cinco días de parón, el 25 de agosto, por fin el tiempo mejora por unas horas, con lo que puedo ponerme en marcha de nuevo. Y lo haría hacia la costa Este de Sicilia.

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Esplendida ruta a vela

Esta seria una singladura larga, 80 millas, que gracias a unas optimas condiciones de viento y mar, son una delicia de rápida navegación exclusivamente a vela, obteniendo una media de casi siete nudos en las algo mas de once horas de tránsito. Por la tarde, aun con buena luz, quedaría fondeado en el concurrido fondeadero de Taormina. Además de ser un lugar de extraordinaria belleza, es de los pocos lugares de fondeo con alguna protección frente a los habituales vientos del noroeste de esta zona del Jónico, todo lo cual me viene muy bien, porque de nuevo he de hacer un forzado parón de cuatro días en espera de que pase una nueva borrasca, otra mas…

Screenshot_20180820-192204A medida que avanza la ruta, va quedando claro que el meteo adverso será el protagonista único de la travesía. Los Avviso di Burrasca del servicio meteorológico italiano se suceden unos a otros sin dar apenas horas de respiro. No es nada extraño, es un conocido fenómeno producido por el enfriamiento de la atmosfera al final del verano, cuando la temperatura del agua aun es muy alta. Esto produce una enorme inestabilidad atmosférica. Así que toca relajarse y disfrutar… Y el lugar es el idóneo. Taormina es uno de los puntos turísticos clave en toda Sicilia. El pueblo original, arriba en la falda de la montaña, es muy bonito y agradable, en particular el aun activo teatro griego, al mismo filo de la montaña. Abajo, la población de Giardini-Naxos ofrece un larguísimo paseo marítimo con todo lo que un nucleo turístico puede ofrecernos, buenas playas, restaurantes, comercios, etc…

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Fondeado en Taormina

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Corriente en contra y a favor.

El 29 de agosto me pongo de nuevo en marcha, con una nuevo claro momentáneo, poniendo rumbo norte hacia el Estrecho de Messina. Este tránsito ha de hacerse, imperativamente, en las ventanas horarias que ofrecen las mareas. La corriente en el Estrecho es de extraordinaria intensidad, por lo que para un velero, y su escasa potencia de motor, resulta del todo imposible hacerlo a contracorriente. Aun así, haciendo la ruta de sur a norte, no hay escapatoria a los efectos de la corriente. Para gozar de la corriente a favor en pleno estrecho, hay que iniciar el tránsito con horas de antelación, cuando aun en la entrada sur del Estrecho la corriente va en contra, hacia el sur… Son varias horas en las que apenas se avanza a 3 nudos, con maquina de 5,5. Pero tras dos horas de penurias… la corriente cambia y se navega a los 9,3 mostrados en la imagen adjunta, llegándose por momentos a los 11…!!! todo ello rodeado de fantasmagóricos remolinos en la superficie que bien parecen disponerse a engullirnos… Por la tarde de ese día 29 fondeo en Milazzo, en la costa norte siciliana.

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Fondeado en la isla Volcano

Desde Milazzo, el dia 30 de agosto, me desviaría ligeramente para recalar en las islas Eoilicas, conjunto de islas de origen volcánico en la costa norte de Sicilia. Es un buen lugar para remolonear tres días y dedicarme a la dolce far niente

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Saliendo de Volcano

 

El dia 2 de septiembre, después de tres días de subida al activo volcán Volcano, paseos, pastas, y baños de lodo “milagroso”, retomo la ruta con un precioso amanecer como inicio. Ahora ya sí parece que el tiempo se estabiliza y tendré un buen numero de días estables por la proa. Me dirijo de nuevo a la costa norte de Sicilia, a Cefalú, lugar también de gran belleza, como la gran mayoría de lo que nos podemos encontrar en Sicilia.

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Cefalú

20191212_173359-COLLAGEEl 3 de septiembre continúo y a medio día atraco en Palermo, en una de las varias concesiones existentes en el dique de ese puerto junto a la gasolinera, no sin antes regatear debidamente el importe del atraque, cosa conveniente en Italia en general y obligada en Sicilia. Y como hoy ya me despido de esta isla, no quiero hacerlo sin visitar una de mis trattorias de referencia en la capital de Sicilia. Decir que adoro la pasta italiana a estas alturas se torna una obviedad… Un buen paseo por sus caoticas plazas y callejas me sirve como despedida, temporal, ya que es uno de los lugares a los que ineludiblemente volveré una y otra vez, sencillamente, me fascina…

El día 4 bien temprano salgo ya en demanda la isla de Cerdeña. Serán apenas 32 horas para las 200 millas de ruta, que dan un promedio de unos 6 nudos que no está mal. La llegada a Cerdeña, el día 5 a medio día, la hago a su extremo sureste, a la Reserva Natural del Capo Carbonara, fondeadero de extraordinaria belleza y habitual en mis rutas.

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Fondeado en Capo Carbonara, Cerdeña.

 

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Spritz…!!!

Continúo el día 6, bordeando ahora la costa sur de Cerdeña, hasta su capital Cagliari. No tiene el encanto de las ciudades siciliana, pero siempre me agrada regresar. La ciudad tiene un ambiente agradable, y ésta plazuela frente a la catedral es uno de sus muchos rincones donde pararse a dejar la tarde pasar… Y como donde fueres haz lo que vieres… me tomo el bebedizo de unánime moda entre los locales, el Spritz, coctel a base de vino blanco Proseco, licor Aperol y soda. Sabe a jarabe para la tos, pero bueno, todo sea por mimetizarse con el entorno…

El día 7 sigo hacia el oeste, llegando a fondear a otro lugar emblemático de la costa sur de Cerdeña. Es el fondeadero de Porto Malfatano. La imagen habla por si misma…

 

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Porto Malfatano

Y ya el 8 completo el costeo del sur de la isla, llegando a Carloforte, en la islita de San Pietro, extremo del suroeste de Cerdeña. Es mi lugar habitual tanto de llegada como de salida hacia Baleares. Un pueblo pequeño, pero muy agradable, donde pasar unos días en espera de un meteo adecuado para el salto a Mallorca.

Y es aquí donde nuevamente coincido con los amigos Harald y Belén, de Barcelona, e igualmente procedentes de Grecia en ruta de regreso. Y como hoy toca despedirse de Italia… pues otra de pasta…! Como no, en nuestra ya conocida y espectacular pizzería Eos. Comido lo cual, completado con unos digestivos Amaros, toca despedirse, hasta pronto…

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Polizón a bordo…!

El dia 10 inicio el transito hasta Mallorca, con un parte meteo inicialmente favorable, pero que a mitad de camino se tornó mas que impertinente… Los vientos portantes, casi de popa, que la primera mitad me llevaron cómodamente a buena velocidad, fueron subiendo de tono, hasta unos 42 nudos reales, 36 de viento aparente, con una mar ya mas que crecida. La primera consecuencia de ello es la inoperancia del piloto automático, cosa que tratándose de navegación en solitario, es un contratiempo notable, ya que no hay posibilidad de soltar la rueda ni un instante. Este barco, por su tamaño, puede afrontar olas de popa, con mar de viento, de hasta dos metros y poco con soltura. Pero si ya pasan de tres, la cosa se complica bastante, puesto que no es difícil que una ola rompiente alcance el barco con el consiguiente peligro que eso conlleva. Afortunadamente, las peores horas fueron de 11.00 a 17.00 del segundo día, por lo que al menos, con luz diurna es mas fácil capear esas condiciones. Al atardecer, el viento amainó bastante, volviendo la mar a unas dimensiones aceptables hasta la llegada a Porto Colom, Mallorca, de madrugada del día 12. La parte positiva de la “fiesta” fue que un polizón, un pequeño calamar fue depositado en la cubierta por una de las muchas olas que la barrieron. Para que su sacrificio no fuese en vano, le concedí el mayor honor que se le puede rendir a un calamar: comérmelo a la plancha…!

Porto Colom

Atracado en Porto Colom

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Ensaimada mallorquina

Porto Colom es igualmente mi puerta de entrada y salida de España en estos viajes. Es un lugar de referencia, que me gusta mucho por conservar su ambiente tranquilo, diría “sesentero”, a diferencia de otros puertos cercanos en la misma isla. Hay poco que hacer o donde ir, pero quizás ahí radique su encanto…

El horno de panadería cerca del puerto es sin duda un aliciente mas para recalar aquí…

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Mi viejo compañero…

Ya a 13 de septiembre, el cansancio va haciendo mella y voy acelerando el ritmo. Desde Mallorca hago una única singladura hasta Cartagena, en 40 horas y condiciones favorables. Esta milenaria ciudad, es para mi parada obligada en mis rutas. Allí pasé unos años inolvidables, de juventud e ilusión, que nunca he dejado atrás, al menos del todo. Cuatro días de descanso, amigos, paseos, recuerdos…

Desde Cartagena, el día 18 inicio la parte final del regreso, costeando la costa sur española hasta Málaga, con paradas solo en Agua Amarga, Adra y Caleta de Vélez.

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Fondeo en Agua Amarga

Finalmente, el dia 21 de septiembre, llego a Malaga, finalizando esta aventura, la ultima, que comenzó allá por el 28 de abril pasado. Han sido unas 5,500 millas las navegadas, acompañado por veinte de vosotros a lo largo de ocho semanas, con las restantes 11 semanas en solitario. Como habeis podido seguir en estas páginas, hemos visitado puertos y fondeaderos en Baleares, Cerdeña, Sicilia, Malta, un largo recorrido de este a oeste en Grecia, mas todo lo mencionado, en sentido inverso… Una gran temporada para poner broche final a años de rutas. Aquí quedan esto relatos y miles de fotos como recuerdo de tantas y tan intensas experiencias vividas a bordo de los Corfú II y III.

Ya solo quedaba afrontar la singladura final, la de su venta y entrega a su nuevo armador pocas semanas después. Pero esa ya es otra historia que no merece ser contada…

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Ultima imagen del Corfú III, listo para su venta.

Hasta siempre, nos vemos en el Corfú…

 

 

Posteado por: Rafa "Corfú" | 2 octubre, 2018

Parte X: Grecia, Jónico, rumbo a Kerkyra

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Fondeos jónicos…

Esta última parte de la ruta griega se inicia en Killiny, extremo noroeste de la península del Peloponeso. Se nos presenta en nuestro horizonte lo que denomino el “Mar Jónico interior”. A saber, el mar cerrado que protegen las islas de Levkada, Cephalonia y Zákinthos. Es una zona de navegación normalmente muy amable, aunque no siempre…, con vientos térmicos agradables y noches de calma. La protección de las islas le asegura una mar tranquila, con plácidos fondeos al no existir el incómodo mar de fondo en ningún caso. En resumen, un paraíso para la navegación y el disfrute, a lo que nos disponemos…

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Cueva Azul, Zakinthos

Continúan a bordo, desde Aegina en el Egeo, Miguel, Isa, Alberto y Rosa. El día 7 de agosto dejamos Killiny para dirigirnos al norte de la isla Zákinthos, a la Cueva Azul, un conjunto de preciosas cuevitas y pasadizos de gran belleza y fácilmente visitables con la auxiliar. De ahí saltaríamos hacia el norte, a la vecina isla Cephalonia, de las mas destacadas del Jónico y a la que dedicaremos bastante atención, como podréis comprobar… Esa noche atracaríamos en Poros, al sureste de la isla.

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Poros, Cephalonia

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Koutsupia, Cephalonia

El día 8 bordeamos Cephalonia hacia el norte, donde hacemos parada obligada, la cala Koutsupia. Sin acceso por tierra, rodeada de un denso bosque de pinos, sus aguas son difícilmente descriptibles en palabras… Pero hemos de continuar unas millas mas, hasta Sami, puerto con conexión de ferry al continente, y donde nos embarca Virginia, que ya me acompañará hasta Kerkyra. Completa ya la tripulación, el día concluiría en la cercana isla Ithaka, el pequeño puerto de Kioni. El puertito es bien bonito, por lo que es un lugar muy concurrido por charters y flotillas. Como cabía esperar, al llegar está abarrotado, pero conseguimos abarloar a otro velero, cosa bastante habitual en estas aguas…

Abarloados en Kioni, Ithaka.

Abarloados en Kioni, Ithaka.

 

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Tripulación completa en Kioni, Ithaka.

El dia 8 nos movemos hacia el noreste de este mar Jónico interior. La primera parada del dia será en la isla Atokos. Isla deshabitada, con una pequeña capilla por única construcción, y con un único fondeadero en su cara de levante. A pesar de estar bastante concurrida, estamos en pleno agosto, el lugar merece la pena.

Fondeo en Atokos.

Fondeo en Atokos

Antiguo molino de aceite

Después de una breve excursioncilla por la isla y unos baños en las aguas mas cristalinas que he visto nunca, seguimos hacia el norte, a la isla Kalamos, pequeña isla de apenas 500 habitantes. Fondeamos para visitar Porto Leone, un pueblo abandonado tras ser destruido por el gran terremoto de 1953. Aun pueden verse, entre olivos milenarios, las ruinas del pueblo, que empieza a ser reconstruido poco a poco.

Atraque al estilo Kalamos…

Y de aquí nos dirigimos al puerto de Kalamos. Aquí el amigo George, propietario de la única taberna del puerto, ejerce de espontaneo “práctico” del atestado puerto. El se encarga, desde su bote, de organizar el atraque de mas de 50 barcos, donde a simple vista nadie diría que entran mas de 15…. Se dice que ha llegado a meter a 90 barcos… En esta ocasión nos acomoda en un rincón, de popa a un pesquerito local… estilo Kalamos…!!!

Esta isla para mi es uno de mis rincones favoritos de toda la Grecia que conozco, que no es poca… Y si puedo destacar uno de sus parajes, es la playa de Agrapidia. Se llega en un agradable paseo, entre olivos. Solo hay unas cuantas casas de pescadores y una tabernilla a la orilla del agua, donde tomar una Mythos helada después del paseo y un baño. Nada mas. Y su magia a la puesta de sol….

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Agrapidia, un placer para los sentidos…

Y ya anochecido y de vuelta al puerto, la cena, a la orilla del agua, en la Taberna de George es difícilmente igualable…

Cena en la Taberna de George

El dia 10, seguimos en ruta, ya navegando hacia el sur, que a está tripulación se le acaba su tiempo y toca desembarcar. Pero mientras sigue la rutina a bordo, hay tiempo para todo… Ejercicios, relax al sol, cocina comunitaria… Todo ayuda al disfrute de unos momentos inolvidables.  

En el puerto de Sami, isla Cephalonia, atracamos al atardecer, como cada tarde… Hoy toca despedida, mis buenos amigos han de regresar a Málaga. No será sin antes una gran cena, seguida de unos ouzos digestivos.

Toca despedirse…!!!

El dia 11 nos trasladamos hacia Zakynthos, donde embarcará la siguiente tripulación. En ruta, hacemos una parada en el extremo sur de la isla Cephalonia, en la espectacular y solitaria playa Mounda.

Playa de Mounda, Cephalonia

Nueva tripulación…!!!

Y ya el dia 12, en Zákinthos, mi amiga Luz y Pablo completarían, junto a Virginia, la siguiente tripulación para esta ultima etapa en aguas griegas. Si hay un punto característico de esta isla es la cala del Naufragio, en su costa noroeste. Emblemático lugar, sin acceso por tierra, y solo visitable a primera hora de la mañana, antes de que las hordas de turistas abarroten la pequeña cala.

El Corfú III en la cala del Naufragio, Zakinthos.

Argostoli, Cephalonia

La ruta hacia el norte nos llevaria los dias 12 a atracar en Ag. Nikolaos, isla Zakinthos, y el 13 en Argostoli, isla Cephalonia. Era la primera vez que recalaba aqui y me sorprendió gratamente.

El dia 14 cumpliríamos una visita obligada navegando esta zona, Fiskhardo, en el norte de la misma isla Cephalonia. Es el puerto mas turístico, y por tanto demandado, de la zona. Pero tengo un rinconcito al que no se atreven a meterse los muchos chárter que saturan el lugar, por lo que las varias veces que he venido aquí siempre me lo he encontrado libre. A pesar de todo la visita merece la pena, un lugar muy agradable, repleto de tabernas, tiendas y muchísima gente. No es mi línea… pero para un día, vale…

Fondeo en Fiskhardo

Fondeo…???

Canal de Levkas.

Lo apacible de mi rinconcito contrasta con la marabunta del “fondeo en linea” de los barcos vecinos…

El día 15, siguiendo hacia el norte cruzamos el canal de Levkas, canal artificial que separa la isla de Levkas del continente. El barco-puente solo se abre en limitadas ocasiones a lo largo del día, por lo que se van formando curiosas caravanas de barcos que se apresuran a cruzar una vez abierto.

Y para concluir el día entramos en el animado puerto de Preveza, en su muelle municipal. El tiempo se ha complicado y unas buenas tormentas nos retienen algo mas en este puerto.

Llueve… pues a pasar el tiempo…!!!

El 16 continuamos ya en mar abierto, fondeando ya anocheciendo en Parga, pueblo muy concurrido por turismo griego. El fondeadero está algo retirado del pueblo como para desembarcar en la auxiliar, pero ese inconveniente se suple con el servicio de un barquito tradicional que hace servicio de ferry de ida y vuelta por 5€. Lo increíble es como el buen hombre memoriza la ubicación de todos los barcos fondeados. Al regresar, en la oscuridad de la noche, entre 20 o 30 veleros fondeados, no duda en llevar a cada cual a su barco… alucinante…!!!

Parga

Y ya el 17 de agosto alcanzo el esperado momento de llegar a Corfú, o lo que es lo mismo, Kerkyra. Todos estos meses de ruta no tienen sentido sin cubrir esta meta. Solo entonces puedo permitirme dar por cumplido mi objetivo, aunque no será hasta el día siguiente cuando vea culminado mi deseo.

Fortaleza y puerto de Mandraki, Corfú

Una vez mas es el puertito de Mandraki en la misma capital de Corfú el elegido para mi escala. Al pie de la fortaleza veneciana es sencillamente espectacular. Ademas, el harbour master, el amigo Andreas, siempre encuentra un sitio para el Corfú, ventajas de jugar en “casa”…!!!

El 18 de agosto desembarca la tripulación, pero aun disponemos de todo el día por apurar. Salimos por la mañana para pasar el día costeando la isla Corfú, en su cara este. Me aguarda allí un rincón muy especial, donde ahora sí, culmina este viaje. Solo por ese baño, en esas aguas cálidas y cristalinas, solo por sentirme un poquito mas cerca, solo por creer por un rato que el tiempo se detuvo. Solo por eso, necesitaba volver a ti, Kerkyra

Bañito rodeado de Kerkyra.

Ahora ya si, es momento de iniciar el regreso en este viaje final del Corfú.

 

 

Posteado por: Rafa "Corfú" | 1 octubre, 2018

Parte IX: Grecia, golfo de Corinto.

Puente movil de Kalkhis

Continuando con el relato de esa última campaña del Corfú III, nos quedamos en Kalkhis, dispuesto a pasar, ya en solitario, el curioso puente móvil, que me permita continuar ruta hacia el Jónico. Este puente une la isla de Evia con la Grecia continental. Solo lo abren una vez al dia, normalmente pasada la medianoche, en el repunte de la marea, cuando la fortísima corriente que se genera en ese estrecho se calma por un breve espacio de tiempo. La noche del 30 de julio asi sucede, y a medianoche se abre el puente para pasar la caravana de barcos que en ambos sentidos se forma. A la mañana siguiente y tras pasar la noche en los muelles del sur de Kalkhis, continuo ruta.

Templo de Poseidón, Cabo Sounion

Vista de dioses…

Fondeo en Cabo Sounion

En la tarde del 31 de julio fondeo en la resguardada cala dominada por el Templo de Poseidón, en el cabo Sounion. De las varias veces que había transitado esta zona nunca me había detenido a cumplir la obligada visita. Pero la espera se vio recompensada en una visita al atardecer, con una espectacular puesta de sol, desde un enclave privilegiado, que si de escoger sitio se trataba, los dioses se lucían como tales…

Miguel, Isa, Rosa y Alberto

Estrenando agosto, el dia 1 atraco en la isla Aegina, la mas próxima al sur de Atenas, lugar idoneo por su facil comunicacion para esperar un par de dias a mi próxima tripulación. Cada una de mis tripulaciones es única y querida. Pero tener a Miguel a bordo es tener a mi mejor y mas antiguo amigo, desde muy niños, es revalidar porqué hace 35 años quise que apadrinase a mi hija Estela, es disfrutar de quien quiero en nuestras diferencias y admiraciones. Es, un placer. El resto del grupo no hace mas que engrandecer todo lo anterior. Mi gente, sin mas.

Miguel, amigo y compadre, todo.

El dia 3 embarcan y hemos de salir pitando hacia el Canal de Corinto. El tiempo en ese rincón del Egeo norte empeorará rapidamente y nos atraparia en puerto varios dias. Como no hay mal que por bien no venga, este adelanto nos permitirá disfrutar de mas tiempo en la zona final de la ruta, sin duda de mas interes.

El cruce del Canal de Corinto es una experiencia de las mas curiosas que a nivel de navegacion he disfrutado. Es un obrón de mas de un siglo ya (1893) que con sus apenas cinco millas conecta los mares Egeo y Jónico, evitando asi un larguisimo rodeo a toda la peninsula del Peloponeso. Los 150€ que cuesta el peaje de tránsito quedan mas que justificados.

Canal de Corinto

Después del paso del Canal, en el ultimo convoy del día, nos encontramos con una mar un tanto impertinente, no muy mala, pero si incomoda por agitada y atravesada. Buen estreno para la tripulación que se comportó como la mas de las experimentadas que hayan pasado por el Corfú. Llegamos ya bien anochecido a Kiato, puerto sin mas interés que su proximidad al Canal y servir de fin de etapa. De Kiato, ya el día 4 de agosto, llegaríamos a través de Golfo de Corinto a Galaxidhi, bonito pueblo en la orilla norte del Golfo.

Galaxidhi

El 5 de agosto cumplimos una de los hitos importantes de las rutas del Corfú. Una vez mas, recalamos en Lepanto, Navpaktos en la actualidad. Solo plantarse ante su bocana amurallada ya impone. De aquella legendaria Batalla de Lepanto (1571) han pasado casi 450 años, pero esas murallas siguen en pie y no es difícil evocar aquellos días en los que nuestros marinos se batían el cobre con el turco… Y en esas… vamos y entramos con el Corfú…

Llegada a Lepanto

 

Lepanto, Navpaktos

Estatua de Cervantes

El puertecito, además de cuatro pesqueritos y lanchitas locales, apenas puede albergar 4 veleros de mediano porte visitantes, y eso estrechándose… Afortunadamente, el sitio es tan pequeño, poco calado y de escasas posibilidades de maniobra, que muchos son los que se asoman, ven, y continúan ruta. Ya son bastantes las veces que lo visité en plena temporada y nunca me quedé sin sitio. En sitio predominante del puerto, se encuentra nuestro D. Miguel de Cervantes, el Manco de Lepanto, al que como no podía ser de otra forma rendimos visita, mera cortesía… de Miguel a Miguel… de escritor a escritor…

El 6 de agosto hacemos ruta de Navpaktos a Killiny, ya el extremo del extenso Golfo de Corinto, pasando bajo el enorme puente de Rio, moderna unión entre la península del Peloponeso y la Grecia continental.

Puente de Rio

Ouzo…!!!

Killiny, al igual de Kiato, en el otro extremo del Golfo de Corinto, tienen poco interes en sí, pero facilitan el tránsito por ese extenso Golfo y sin muchas opciones de planificar escalas cómodas. Aunque como en cada rincón de Grecia, siempre hay buenas tabernas y donde tomarse un buen Ouzo y brindar por la amistad.

Y con este brindis, acabamos esta Parte IX, quedandonos, espero, con ganas de la Parte X que nos llevará hasta la ansiada Kerkyra…!!!

 

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